Una mujer residente en el municipio de Navarrete, provincia Santiago, realizó un llamado público y urgente a las autoridades locales y nacionales, denunciando que desde el año 2023 es víctima de acoso, persecución y amenazas constantes por parte de su expareja, Jhon Jairo Henríquez, situación que, según afirma, ha deteriorado gravemente su seguridad, estabilidad emocional y calidad de vida.
De acuerdo con su testimonio, la mujer explicó que ha tenido que mudarse en varias ocasiones debido al temor por su integridad física, señalando que la persona denunciada presuntamente ha enviado individuos hasta el lugar donde reside actualmente. Indicó que en estos momentos vive junto a un ciudadano que llegó desde Estados Unidos, a quien cuida, y quien también habría sido testigo de los hechos que denuncia.
La afectada aseguró que el acoso es permanente, lo que le ha provocado insomnio, ansiedad y un estado constante de angustia, afirmando que no ha podido rehacer su vida personal mientras su agresor continúa con su conducta. Sostuvo que existen pruebas documentales y audiovisuales que respaldan sus denuncias, varias de las cuales ya habrían sido depositadas ante el Ministerio Público.
Asimismo, expresó su temor de que la situación escale a consecuencias mayores, advirtiendo que teme por su vida y solicitando que las autoridades intervengan antes de que ocurra una tragedia. “No quiero que mañana aparezca muerta o que simulen un robo para hacerme daño”, manifestó.
La mujer también hizo un llamado directo a líderes comunitarios, autoridades municipales y figuras públicas, pidiendo acompañamiento y vigilancia sobre su caso, al tiempo que reclamó que se apliquen las medidas necesarias para frenar el acoso y garantizar su protección.
Finalmente, reiteró que su único interés es vivir en paz, sin conflictos ni amenazas, y exhortó a las instituciones correspondientes a actuar con firmeza ante los casos de violencia y acoso contra la mujer, recordando que este tipo de conductas constituyen una violación grave a los derechos humanos y a la ley dominicana.