El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, la diputada Cilia Flores, comparecerán este lunes ante un tribunal federal de Nueva York, en lo que será su primera audiencia judicial en Estados Unidos tras su captura en Caracas y posterior traslado a territorio estadounidense.
Según informó un portavoz del Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, Maduro y Flores serán presentados ante el juez federal Alvin K. Hellerstein, en una audiencia programada para las 12:00 del mediodía (hora local) en Manhattan. Ambos permanecen recluidos desde la noche del sábado en el Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn, una prisión federal de máxima seguridad.
La comparecencia se produce luego de una operación militar relámpago ejecutada por fuerzas estadounidenses en la madrugada del sábado en Caracas, una acción que ha provocado un terremoto político y diplomático en Venezuela y en toda la región. El despliegue, coordinado por la administración del presidente Donald Trump, incluyó más de 150 aeronaves y operaciones simultáneas desde bases terrestres y marítimas.
Tras la captura de Maduro, las instituciones venezolanas entraron en una fase de reconfiguración acelerada, con el Tribunal Supremo de Justicia y mandos militares reconociendo a Delcy Rodríguez como presidenta interina. Washington ha dejado claro que evaluará su conducta. “Los juzgaremos por lo que hagan”, advirtió el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
Trump, por su parte, afirmó que Estados Unidos “dirigirá Venezuela” hasta lograr una transición que calificó como “segura, adecuada y sensata”, y descartó una eventual presidencia de María Corina Machado, alegando que no cuenta con respaldo interno suficiente.
La ofensiva estadounidense ha generado condena internacional. En un comunicado conjunto, los gobiernos de España, Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay rechazaron las acciones militares de EE. UU. por considerarlas contrarias al derecho internacional y al principio de soberanía de los Estados.
De acuerdo con información citada por The New York Times, al menos 40 personas habrían muerto durante la operación, entre civiles y militares, aunque esta cifra no ha sido confirmada oficialmente.
Mientras tanto, Caracas amaneció con calles semivacías, largas filas en supermercados y un clima de incertidumbre, en medio del mayor quiebre político vivido por Venezuela en décadas.